EMPEPIANÁLISIS MY FRIEND PEDRO

-ANALIZANDO UNA DE LAS MAYORES SORPRESAS DE LOS ÚLTIMOS AÑOS-

Pepino, ¿pero qué haces hablando ahora de este juego? A nadie le importa lo que tengas que decir de él ni a nadie le importas tú, pringao» Habrás pensado al toparte con esta entrada del blog. Y el caso es que llevas razón, pero ya que estás aquí… ¿Qué tal si te paras un ratito a leer este Empepianálisis que he preparado con mucho amor? ¡Venga, recarga tus pistolas, sal de tu cobertura y al lío, yo te cubro!

ORO PARECE, PLÁTANO ES

No sabía absolutamente nada de este juego desarrollado por Deadtoast Entertainment y publicado por Devolver Digital hasta que llegó a mis manos por pura casualidad. Participé en uno de los magníficos «Udatrivial» que organiza el gran Udamaster en su canal de Twitch, el cual recomiendo encarecidamente. No emite muy a menudo, pero cuando lo hace se para el mundo. Y lo mismo podría decir de su canal de Youtube. ¿Qué son los Udatrivial, te preguntarás? Son concursos de preguntas y respuestas sobre cultura videojueguil, y en esta ocasión volví a quedar tercero, por lo que gané este juego como premio (en la anterior edición mi premio fue una copia de Children of Morta, que aún tengo pendiente de probar).

El caso es que lo primero que vi de My Friend Pedro fue su portada. En ella se ve un plátano con una simpática cara dibujada, y el título, que significaría «Mi Amigo Pedro», me evoca a amistad, plátanos mascota y probablemente un mundo multicolor de fantasía en otro genérico videojuego de plataformas, en el que seguramente controlarías animalitos monos o frutitas kawaii dando saltitos y cogiendo estrellitas y arcoiris. Pero miras la portada con más detenimiento y ves dos pistolas a los lados y bajo el título está escrito: «blood bullets, bananas» (sangre, balas y plátanos). Oh, vaya. Parece que este juego no es para nada lo que yo me pensaba que era…

Al primer vistazo lo que captan tus ojos es el platanito simpaticote y el bonito título, pero al segundo vistazo no puedes evitar arquear una ceja de incredulidad y murmurar… «¿espera, qué es esto? Sea como sea, parece divertido».

 UNA GRATA SORPRESA

¿Y de qué va My Friend Pedro entonces? Pues este videojuego, lanzado en 2019 y disponible para PC, Nintendo Switch y PS4, va de algo que se puede resumir en dos palabras: MATAR MUCHO. Si lo quieres adornar un poco puedes decir que va de matar mucho y de la forma más guay posible. En él controlas a una especie de sicario que viste una curiosa capucha que recuerda a un Deadpool de Hacendado y que se despierta en un tugurio sin recordar absolutamente nada. Y ahí es cuando hace aparición Pedro, el plátano que da nombre al juego, y te habla desde lo más profundo de tu mente. Es una especie de amigo imaginario, fruto del golpe que te has dado en la cabeza, o de la esquizofrenia, las drogas o seguro que por jugar a videojuegos. Porque todo el mundo sabe que los videojuegos son malos, ¿verdad?

El caso es que Pedro te cuenta que te encuentras en el almacén de una empresa cárnica que un grupo mafioso local utiliza como tapadera para sus crímenes, y que tienes que salir de ahí cagando leches antes de que los mafiosos te atrapen y acabes siendo expuesto en la vitrina de la carnicería. ¿Y cómo sales de ahí? ¡Pero si ya te lo he dicho antes, hombre! MATANDO MUCHO, y a poder ser, con estilo. A ver si estamos más atentos.

Así que, agarras una pistola que anda por ahí tirada y te pones a ello. La trama es una mera excusa para justificar que a partir de ese momento te pongas a pegar tiros como un loco a todo lo que se mueva, pero es más que suficiente. Eso sí, la trama irá adquiriendo más importancia conforme vayas avanzando, y no desvelaré más del argumento ya que en la recta final del juego hay un par de inesperados giritos de guión muy molones, y no te los quiero desvelar. 

La historia no es ni de lejos lo más importante de este título, aquí hemos venido a pegar tiros. Pero oye, aun así, tiene su gracia. 

MY FRIEND EL SYNTHWAVE

¿Qué sentido tiene masacrar enemigos sin una buena banda sonora que te acompañe en tu cruzada asesina? My Friend Pedro, por suerte, en este aspecto se la saca totalmente. Su apartado sonoro es excelente, con más de 40 canciones de puro Synthwave (género de música electrónica retrofuturista con un rollo ochentero muy molón) que le da mucha personalidad al conjunto. Realmente casa a la perfección con la estética del juego. Para que te hagas una idea, recuerda mucho al estilo de Hotline Miami. Pero estaba pensando, ¿y si en vez de creerme a mí, lo escuchas tú mismo? Aquí tienes un vídeo de Youtube que recopila todos los temas del juego. Prueba a ponértelo de fondo mientras lees esta entrada, y así te motivas. ¿A que mola? 

La música es uno de los puntos fuertes de My Friend Pedro. Es una gozada marcarte asesinatos múltiples con esta selección de temazos Synthwave de fondo.

Además, un punto que me ha gustado bastante, es que parece como que la música se intensifica cuando hay mucha acción en pantalla y se atenúa cuando la cosa se tranquiliza un poco. Ayuda mucho a generar una atmósfera y una ambientación que te animará a seguir adelante con tu genocidio. Y a esto súmale cuando la música va a tope y se diluye entre el ruido de los tiroteos y las explosiones. Brutal.

ACCIÓN A RAUDALES

Paso ahora a mi parte favorita de los Empepianálisis, que es la de contarte acerca de los aspectos jugables del título. Aquí es donde My Friend Pedro brilla con luz propia, pues la jugabilidad tiene una fuerte influencia arcade: mucha acción, ritmo frenético y adictivo, partidas cortas y difíciles (aunque hay selector de dificultad), mucha espectacularidad y mucha diversión. 

My Friend Pedro te anima a realizar largas cadenas de asesinatos combinando saltos y volteretas con ejecuciones de todo tipo. Y conforme mejor lo hagas, más puntación obtendrás. ¿Y cómo es el gameplay, te preguntarás? La acción transcurre en 2D con gráficos en 3D, el ritmo es desenfrenado y varias veces te dirás a ti mismo eso de: «venga va, un nivel más». 

Según avanzas en el juego, los niveles se van complicando, así que irás adquiriendo armamento más sofisticado, como ametralladoras con lanzagranadas incorporado o un rifle de francotirador. Pero cuidado, que los enemigos también cada vez mejor armados y serán más duros que un bocata de piedras.

Habrás notado que a lo largo de esta entrada hago mucho hincapié en lo de la espectacularidad. Para que lo entiendas: puedes, por ejemplo, subirte a un monopatín y coger velocidad con él, mientras disparas a un par de tíos por el camino, para a continuación saltar a través de una cristalera enorme, y mientras estás en el aire, darle una patada al monopatín para que le acierte en el colodrillo a otro tipo, matándolo al momento, mientras disparas tu arma contra otros dos que te esperan en el siguiente edificio. Cuando finalmente aterrizas en la azotea, le vuelas la tapa de los sesos a otro desgraciado con tu escopeta, y justo después haces un giro sobre ti mismo para esquivar su disparo. A continuación, haces un salto con voltereta apoyándote en la pared para dejarte caer por el hueco de un ascensor, matando a otro tipo durante la caída, y ahí te concentras (activas la acción en cámara lenta, igual que en Max Payne) para acertar con tu pistola unos tablones del techo que al romperse harán caer un barril que aplastará a otro enemigo. En tu caída al vacío, te enganchas con las piernas en una tirolina y mientras te deslizas bocabajo, con una uzi en cada mano matas a dos tipos más, uno a cada lado. Después, llegas al suelo, pateas una lata de gasolina tirada en el suelo hacia otro tipo y disparas le disparas, causando una bonita explosión y reventando al desgraciado. Ahí tienes chorrocientosmil puntos. ¿A que mola? Pues todavía te queda más de medio nivel.

La espectacularidad es la clave en My Friend Pedro. Puedes hacer mil y una cosas imposibles que te harán quedar como el puto amo. Y a veces hasta el propio Pedro aparecerá en primer plano reaccionando a la locura que acabas de hacer. 

Una de las jugadas que más me gusta hacer es la de la sartén. En ocasiones te encontrarás una, y puedes darle una patada hacia el techo, y cuando está en el aire, la coses a tiros, haciendo que todas las balas reboten en ella hacia los enemigos cercanos. Así explicado no suena muy allá, pero hacerlo es chulísimo y te echas unas risas, garantizado. Solo te digo que desde que descubrí esto, miro el menaje de cocina con otros ojos, cuidao ahí. 

Aunque la acción sea bestial y frenética, a veces puedes pararte un poco a tomar aire y pensar un poco tus próximos movimientos. Hay algunas secciones plataformeras muy bien pensadas, y algún que otro puzzle sencillito sobre botones, puertas y palancas. Hay quien podría pensar que rompen el ritmo del juego, pero yo personalmente agradezco que esto exista, va bien para despejarse de tantos tiros y hace que el conjunto jugable sea un poco más variado. También hay algunos secretos ocultos en algunos niveles, que desbloquean trucos como munición infinita, tener todas las armas, muñecos cabezones, etc. ¡Como en los viejos tiempos, cuando el contenido extra se desbloqueaba jugando y no te lo vendían aparte en un DLC! ¿Te acuerdas? Qué tiempos aquellos…

¡Y ojo! Antes he hablado de las puntuaciones, y es que en este juego es algo muy importante. A más muertes en menos tiempo, y de forma cada vez más cool, más puntos te ganas, y luego puedes comparar tus puntuaciones con las de tus amigos, y hay hasta un ránking mundial, en el que por supuesto y para no perder las costumbres, dominan los coreanos y los asiáticos en general.

Tras finalizar cada nivel aparecerá una pantalla como esta, en la que se desglosa tu puntación y te otorgan una nota. Incluso puedes ver un GIF de tu mejor asesinato y te dan la opción de descargarlo o incluso publicarlo en Twitter para vacilar con los colegas. Un detallazo. 

Y no te creas que todos los niveles son iguales, hay otros que aportan algo de frescura variando un poco la fórmula, como aquellos en los que vas en moto, destrozando coches y matando motoristas por la carretera. Además, en todos los niveles se invita al jugador a experimentar con el entorno y a utilizarlo en su favor, lo cual resulta divertidísimo. 

También hay jefes finales, que si bien en la mayoría de las ocasiones no son demasiado difíciles y no aportan demasiado, siempre está bien tenerlos ahí. Me encantan los jefes finales, qué le voy a hacer. Quizá algún día me ponga a escribir un artículo sobre esto…

A veces te encontrarás niveles algo distintos a la tónica habitual del juego, como los que vas en moto o…éstos, que no sé muy bien como describir, mas allá de decir que son una fumada curiosa. Pero eh, molan bastante, no te dejes engañar por las apariencias. Lo cierto es que todo el juego desprende un sentido del humor bastante peculiar, a mí me ha encantado.

Me imagino que a estas alturas te estarás preguntando: «Pepino, pero un juego con tanta acción y que te permite realizar tantas acciones en apenas unos segundos tendrá un control de mierda, ¿no?» Me encanta que me preguntes este tipo de cosas porque eso significa que te interesa lo que te cuento, pequeño saltamontes. Te responderé diciendo que, al menos en PC, que es la versión que yo he catado, es posible jugar utilizando un mando o utilizando teclado y ratón. El control con mando está bien, pero no me resulta ni la mitad de ágil y cómodo que el teclado y el ratón, que es mucho más preciso, así que yo lo jugué de esta manera. Me resultó muy sencillo ejecutar toda clase de movimientos y locuras con teclado y ratón, y me sorprendió que en apenas unos minutos ya me sentía dueño y señor del juego, controlando a mi personaje a la perfección (o bueno, casi. También puedo ser muy manco a veces). 

My Friend Pedro es el videojuego que recomendé en la sección de «La recomendación de la semana» del primer programa de la segunda temporada del podcast de La Hora de los Marcianitos. Aquí puedes escucharlo si quieres. Creo que no hace falta explicar mucho más las razones para recomendar este juego y para dedicarle un Empepianálisis, ¿no?

Si buscas un juego cargado de acción y violencia, con buena música, sencillo de jugar pero difícil de dominar, corto pero rejugable, que te permita jugar partidas cortas y pasar un buen rato desestresándote repartiendo plomo con estilo, deberías darle una oportunidad a este juego. ¿Lo has probado, o conoces juegos similares? ¡Cuéntamelo en los comentarios! Yo mientras tanto me despido hasta la próxima entrada del blog, que me voy a comer algo, me ha entrado hambre. 

Se me apetece algo de fruta, un plátano quizás…

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2 respuestas

  1. Seré breve: los empepianálisis generan ansia viva videojueguil…juego que analizas, juego que quiero probar, ¡aunque a priori jamás le habría dedicado un minuto de atención por «no ser de mi estilo»!. Eso será señal de que algo debes estar haciendo muy bien 😉
    Quedo a la espera tanto del siguiente empepianálisis como del artículo sobre jefes finales, ¡yo sí que lo veo!
    Abrazos,

    1. ¡Gracias por comentar! Si soy capaz de hacer que la gente se fije en ciertos juegos en los que a priori nunca se interesaría, quizá tenga que hablar con las marcas pa que me paguen por publicidad…

      ¡Un besote!

      (Lo próximo que viene es un artículo que llevo queriendo hacer desde hace mucho, y después un Empepianálisis que seguro que te encantará 😉

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