EMPEPIANÁLISIS GRIS

-UN ANÁLISIS EXHAUSTIVO DEL VIDEOJUEGO QUE TE PROVOCARÁ SÍNDROME DE STENDHAL –

«¿Un empepianálisis gris? ¿pero de qué vas tío, ahora tus empepianálisis tienen colores? Pues ya te lo adelanto yo, todos son color marrón mierda. Y apestan a mierda, como tú». Es posible que si has leído deprisa y corriendo el título de este post hayas pensado algo como esto. Pero tranquilo, que aquí estoy yo para sacarte de tu error una vez más: no es un empepianálisis gris, si no que éste es el empepianálisis de Gris, un videojuego creado por Nomada Studio, desarrollador  independiente español, y publicado por Devolver Digital (¡cada vez me gustan más estos tíos, no paran de sacar pelotazos!) para PC, Nintendo Switch, Playstation 4 y dispositivos móviles. 

Me lo compré hace poco y me ha gustado tanto, tanto, tanto que no podía dejar pasar la oportunidad de analizarlo para ti. De esta forma, si no lo conocías pues te estoy haciendo un favor inmenso al descubrirte esta maravilla audiovisual, y si ya lo conocías, pues me podrás dejar tu opinión en la caja de comentarios de abajo del todo, y así me cuentas qué te pareció Gris a ti. Me encantará leerte. Dicho esto, vamos a entrar en materia.

UN EJEMPLO A SEGUIR

La trama que envuelve a este videojuego no es demasiado complicada, pero adoro la forma en la que está contada y te explico por qué. En todo el juego no vas a ver ni a escuchar ni una sola línea de diálogo, no hay texto ni voces. Absolutamente todo está contado a través de la música, los colores en pantalla y sobre todo el gameplay. Estoy muy cansado de esos juegos que más bien parecen películas, que están plagados de cinemáticas por todos lados, y oye, que pueden estar muy bien y ser muy emocionantes, pero a menudo cortan el ritmo del juego (¿alguien ha dicho Kojima? ejem).

Gris mantiene siempre el ritmo. Un ritmo suave, delicado, pausado. Te invita a moverte despacio y atesorar cada momento, a disfrutar cada detalle. Su atmósfera es absolutamente mágica, su ambientación, su música y sus bellas imágenes bastan para contarte la historia.

En Gris encontrarás algunas cinemáticas pero que rondarán de media unos cinco segundos, no más. Los acontecimientos se desarrollan mientras juegas, por lo que todo fluye y te atrapa sin remedio. 

¿Y cuál es la historia? Pues en este juego controlas a Gris, la chica que ves en las imágenes y que da nombre al videojuego. Esta chica despierta en un mundo de claroscuros, en blanco y negro, un mundo triste y desolado. Apenas puede caminar. Intenta hablar, comunicarse, intenta cantar, pero por alguna razón no puede, es como si no tuviese voz. Así que tendrás que moverla por el universo que la rodea, sorteando obstáculos y avanzando hasta donde el horizonte te permita ver, para lograr darle color a su mundo en el sentido más literal de la expresión, para que así puedas recuperar aquello que perdiste. 

Es una historia simple, pero efectiva. Es un relato de superación, de introspección, de superar miedos y alcanzar metas. Cada persona que lo termina le saca una lectura diferente, y creo que eso es un punto a su favor. Personalmente creo que Gris trata sobre el duelo, la pérdida de un ser querido y de sus fases: negación, ira, negociación, depresión y aceptación. Si tú también lo has jugado y terminado, me gustaría saber cuál es para ti la historia que cuenta este videojuego, y ver si coincidimos.

Y lo mejor, como ya he dicho, es que toda ella se cuenta de forma muy sutil a través del propio juego, lo cual me parece, además de original, todo un acierto y un ejemplo a seguir. Éste es el lenguaje del videojuego en estado puro.

Aunque Gris no diga ni una sola palabra en toda la aventura, te sentirás identificado con ella y la amarás por encima de todas las cosas. Es pura magia narrativa y así es como se construyen personajes de verdad. 

UNA PINTURA EN MOVIMIENTO

Pasamos ahora a hablar de los gráficos, pero… aquí me viene el síndrome de la hoja en blanco. ¿Qué quieres que te diga? Observa con detenimiento las imágenes que acompañan a esta entrada y dime que no te enamora esta estética. Gris es una obra de arte en movimiento. Todos sus elementos, desde su protagonista hasta sus fondos y decorados están hechos para maravillar al jugador. Todo está hecho para que en cualquier momento te detengas a admirar la belleza de lo que la pantalla te muestra. 

En serio, sé que resultaré muy pesado repitiendo esto una y otra vez a lo largo del texto, pero Gris es MUY BONITO. No me cansaré de repetirlo las veces que haga falta porque es una verdad incontestable. Sé que el arte y la belleza son conceptos relativos y puramente subjetivos, pero en este caso no se puede negar la belleza de esta obra, que es tanta que ni siquiera me parece discutible. Más que un videojuego de puzzles y plataformas parece una visita al museo. 

Todas las imágenes que pueblan esta entrada las he hecho yo durante mi partida, y da igual cuál elijas, todas son auténticas obras de arte. Imagínatelas en movimiento y con su prodigiosa música de fondo.

Gris posee un estilo único y reconocible, que sin duda alguna te enamorará: ese mundo pintado a acuarela, ese trato a las formas geométricas y como se integran en el escenario y las plataformas a la perfección, ese movimiento fluido y delicado, como si Gris te susurrase al oído y te acariciase el alma a cada paso que des. 

Ese increíble uso de la paleta de colores que además cobra una importancia vital en la jugabilidad y la historia y que además refleja el estado de ánimo de la protagonista, en cierto modo. Todo es como una obra pictórica que mezcla la pintura expresionista con el surrealismo e incluso coquetea un poco con el dadaísmo. Escoge cuidadosamente lo mejor de todos esos estilos y los funde para crear algo único. No soy un entendido en pintura ni en arte en general (ya me gustaría) pero sí sé que el arte se define como esa actividad o producto realizado con una finalidad estética y/o comunicativa, mediante la cual se expresan sentimientos, ideas o emociones. Y lo más importante es que te transmita algo. Que consiga emocionarte y que por un momentos compartas esa visión del mundo que el artista quiso mostrar con su obra. ¿Cumple Gris con esa premisa? En mi caso sí, y mucho además. 

No pierdas detalle de cómo se mezcla la arquitectura con las luces y con los elementos naturales como las flores y plantas, y de cómo se consigue un estilo muy característico. Es una delicia caminar por estos parajes.

No sé si te has dado cuenta de una cosa, y es que si te fijas bien, verás que a pesar de estar hablando de un videojuego, en este apartado no estoy hablando de sus gráficos, si no de arte. Precisamente eso es lo que consigue Gris. Lo vas a apreciar sobre todo por su sobresaliente estilo artístico, y no te vas a fijar en la resolución, los fps, el antialiasing y ese tipo de cosas. En Gris no importan esos palabros raros, importan las sensaciones que este título despertará en ti. 

Sea como fuere, prepárate para sumergirte en un mundo onírico y bello que para nada pasará desapercibido a tus ojos. El colorido de los escenarios, el suave movimiento de la chica y de todos los elementos en pantalla… todo posee una profundidad estética (y argumental) que personalmente muy pocas veces he visto, y menos en un videojuego. Y eso probablemente lo que le hace tan especial.

Si quieres, también te puedo hablar de ciertos detalles gráficos que posee este juego, aunque no sea ni de lejos lo más importante de este título: mira por ejemplo la magnífica recreación de los efectos de humo/polvo. Tienen esa especie de «textura» de acuarela… tienes que verlo en movimiento para quedarte del todo con la boca abierta.

MÚSICA  PARA TUS OÍDOS

Ah, la música. Un apartado a veces injustamente olvidado en los videojuegos. Algún día hablaré de esto en un post futuro con más detenimiento, pero de momento si te diré que en este juego cobra un papel absolutamente fundamental. Corre a cargo de la banda musical barcelonesa The Berlinist y es una de las bandas sonoras más bellas que jamás he escuchado en un videojuego, además de que casa a la perfección con el espíritu y el estilo de esta obra llamada Gris. No es de extrañar que esta banda sonora fuese la ganadora en los Audio Game Awards del 2019 como la favorita del público, y con razón. The Berlinist ha sido todo un descubrimiento y no se me ocurre otra banda de música para ambientar musicalmente este videojuego. En su página web podrás escuchar no solo la BSO de Gris, si no escuchar todos sus trabajos, a cada cual mejor. 

Muchas veces he dicho que la escena musical actual es una mierda, que no tiene nada que ver con la calidad de la música que se hacía en los 70 u 80. Pues bien, The Berlinist es una grandiosa excepción. Una maravilla, igual que este videojuego. Y juntos forman un combo artístico impresionante.

Como he dicho antes, la música cobra en este juego una importancia máxima, ya que es la que nos lleva de la mano durante toda la aventura. Al igual que las imágenes, colores y texturas que se muestran en pantalla, estas melodías serán tiernas, delicadas y dulces. No podrás evitar que se te ponga la piel de gallina cuando en ciertos momentos todo cambia de ritmo, se produce una explosión de luz y color y la música rompe con ella. Son momentos que te emocionarán y que te harán sentir que tu corazón y el de Gris laten al unísono, al ritmo de estas suaves melodías. 

Y encima, no todo es la música, si no que los sonidos del juego también encierran pequeños destellos de calidad mayúscula que te harán asentir a modo de aprobación mientras juegas. Los pasos de Gris mientras camina, dependiendo del terreno que pisa, los efectos del viento o el agua, el ruido que hacen ciertas criaturas que te encontrarás en tu viaje, las tonadas que resuenan cuando subes las escaleras de constelaciones… todo está perfectamente arreglado y proporcionan el acompañamiento ideal a la música y a la estética de Gris. 

Todas las piezas de Gris son un puzzle que encaja a la perfección: gameplay, música, gráficos, ritmo, estética y colorido… todo se complemente entre sí y crea una experiencia difícil de olvidar.

MUCHO MÁS QUE UN JUEGO BONITO

En efecto, hago hincapié en que Gris es MUY BONITO. Es un juego realmente precioso, tanto por su apartado artístico como por su música, su fluidez… todo. Pero es mucho más que eso. No olvidemos que Gris es un videojuego, y de nada nos serviría si fuese muy bonito pero en términos puramente jugables fuese una basura. Pero estamos de suerte, ya que ése no es el caso que nos ocupa. Gris es bonito, y además es divertido. 

Bueno, quizá «divertido» no sea la palabra, pero sí es un juego para dejarse llevar. No podrás dejar de maravillarte por todo lo que escuchas, ves y sientes y querrás seguir avanzando, y cuando te quieras dar cuenta te has pasado toda la tarde jugando sin parar. 

No nos engañemos, Gris no inventa absolutamente nada nuevo si hablamos del apartado jugable, no deja de ser un título de plataformas y puzzles muy simple y sencillo, no es posible ni siquiera morir. Trae los elementos de movimiento clásicos del género, que irás desbloqueando según avances en la partida: salto doble, planeo, nadar y bucear, caer con fuerza… nada que no se haya visto antes. Pero el secreto de Gris no es el qué, es el cómo. Al ser un juego tan corto y sencillo (aunque algunos rompecabezas tienen su miga) está hecho para que te transportes tranquilamente a su mundo, para que dejes que te atrape en su mundo onírico y fluyas con él. No busques aquí toneladas de acción frenética, un reto difícil o grandes jugadas dignas de guardar en una repetición para vacilar con los amigos. Gris es un juego más contemplativo, pensado para relajarte y emocionarte con él. 

Bueno, algunos que otros momentos intensos sí que hay… y son espectaculares. 

Como decía, en el ámbito jugable Gris no ha inventado nada, aunque hay que reconocer que tampoco lo necesita. Sí trae una novedad, si es que podemos denominarlo así, que es el ingenioso uso que se le da al vestido de nuestra protagonista. Es algo que me ha resultado muy curioso, y es que el vestido de Gris, conforme vayamos desbloqueando colores y movimientos, podrá transformarse para poder planear, bucear, volar o caer con fuerza para romper bloques. Es un punto original que me ha satisfecho. Pero mas allá de eso, no incluye a nivel de gameplay nada que realmente sorprenda ni vaya a revolucionar el sector de los videojuegos… aunque insisto, no le hace ninguna falta.

Más que como un videojuego al uso, podemos definir a Gris como un viaje, como una experiencia vital. Es de esos videojuegos que cuando te los acabas y ves aparecer los créditos no puedes evitar aplaudir a la pantalla como un gilipollas. Y antes de que te lo preguntes, sí, yo lo he hecho. Lo hago siempre que un videojuego me fascina y me encanta, y es mi homenaje particular a todas aquellas personas que trabajaron para parir un videojuego de calidad para mi uso y disfrute. Mis vecinos deben pensar que estoy loco o algo, y no están muy equivocados, porque cada dos por tres se pueden oír aplausos saliendo de mi ventana. 

Gris es de esos videojuegos que te dejan marca. Es un tírulo que muy difícilmente olvidaré. Bravo, Nomada Studio.

Si nos centramos en apartados menos subjetivos y nos centramos en cosas como por ejemplo los controles, podemos afirmar que es muy cómodo y sencillo, apenas se utilizan dos o tres botones del mando sin contar el stick analógico o cruceta, y es muy sencillo y satisfactorio controlar a Gris. Los elementos plataformeros se integran perfectamente en los puzzles y viceversa, y la inmensa mayoría de los puzzles son muy ingeniosos, lógicos y bien realizados. En ningún momento te quedarás atascado pensando en qué debes hacer a continuación. 

En definitiva, si bien Gris destaca por su apartado artístico, el jugable, sin ser tampoco una maravilla revolucionaria y siendo más bien sencilla, tampoco se queda atrás.

TRASPASANDO ESA DELGADA LÍNEA

En efecto, quiero dar cierre a este Empepianálisis diciendo dos cosas: primero, que éste ha sido uno de los análisis que más trabajo me ha costado hacer hasta la fecha, porque si bien en ellos siempre plasmo mi opinión, en este caso me es absolutamente imposible tratar de ser aunque sea un poquito imparcial, ya que este juego me ha enamorado por completo. Lo amo demasiado como para decir algo malo de él. Creo que ese dato ya es bastante revelador…

No hay medias tintas con este juego: o lo amas o lo odias. Y yo no he elegido amarlo, él me atrapó y me obligó a amarlo por siempre. Y yo encantado, me dejé querer. 

Lo segundo que quería decir antes de escribir el punto final de esta entrada es que Gris es uno de esos casos que traspasan esa delgada línea entre arte y videojuegos. 

¿Es el videojuego un arte? Es una pregunta muy difícil de responder, eso daría para otro post aparte. Pero sí puedo decir alto y claro que Gris ha conseguido tocarme la fibra sensible como pocas obras lo han hecho. No me avergüenza decir que a mi edad he llorado de emoción como un niño pequeño con este videojuego. Quien me conozca sabe que si bien soy un tipo sensible, no soy de lágrima fácil (o no demasiado). Yo siempre he dicho que lloro si una película es realmente buena, si un libro consigue que me identifique al máximo con sus personajes, si una obra teatral está perfectamente representada… en definitiva, si una historia consigue alcanzar mi corazón, cosa que no es fácil.

Con Gris mis lágrimas no han sido de tristeza ni de felicidad, ha sido algo más complicado que eso. Es como si no hubiera podido controlar mis emociones y todo de repente saliera al exterior. Pocos videojuegos han logrado hacer eso, y Gris lo ha conseguido sin usar ni una sola línea de diálogo en todo el juego. 

Algunos podrán decir que Gris es un juego demasiado fácil o que peca de ser demasiado simple, pero lo que no se puede negar es que está hecho con un mimo increíble. Por videojuegos así uno paga lo que haga falta. 

Espero que te haya gustado este texto al menos la mitad de lo que a mí me ha gustado Gris. Para mí no ha sido un videojuego más, si no que ha sido una oda a mi sensibilidad y a mis sentimientos. Ha sacado al exterior mi lado más empático y humano, y creo que solo por eso merece la pena que lo compres y lo pruebes, ya que proyectos así, que se arriesgan a probar algo diferente a lo que estamos acostumbrados, y encima patrios, bien deben ser apoyados por el bien de la industria videojueguil española, por el bien del mundillo de los desarrolladores indies y por el bien del arte, de la música y del buen gusto estético en general. Hazte un favor y juega a Gris.

Ahora sí, tras haber rebuscado en mi cerebro durante muchas horas buscando las palabras más adecuadas para describir lo que Gris ha supuesto para mí, dudando en todo momento si le estoy haciendo justicia, creo que estoy preparado para terminar estas líneas. 

Si has llegado hasta aquí te doy las gracias no sólo por leerme, si no por haberme permitido expresarme desde mi lado más humano y sensible, algo que no estoy acostumbrado a hacer y que no suele ir en mucha consonancia con lo que suelo hacer en este humilde blog. Después de todo, todos somos un poco como Gris, todos necesitamos cantar bien alto lo que sentimos y llenar de color nuestras vidas. 

Gracias, de verdad.

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10 respuestas

  1. La verdad, ahora no sabemos que decir… Si es mejor el juego o este pedazo de análisis que te has marcado.
    Hemos de decir que han sido dos veces las que hemos podido disfrutar de esta maravilla visual(y las que quedan) que nos deja embobados admirando el arte que componen cada uno de los escenarios.
    Amén de esa gran y emotiva Ost que ha entrado de lleno en nuestra playlist videojueguil.
    Como bien dices uno de esos juegos que dejan marca.
    Por nuestra parte solo nos queda compartir esta obra de arte que te has marcado, crack.
    Un abrazote y nos leemos en el siguiente.

    1. ¡Muchas gracias! La verdad es que no tenía grandes expectativas con este título y quizás por eso me ha sorprendido tanto. Como dices, es una de esas obras que te dejan marca, y además en este caso se trata de un videojuego con un planteamiento tan original y sobre todo bello, que… ¿Cómo resistirse a los encantos de Gris?

      Gracias de verdad por todo el apoyo. ¡Me alegras el día!

  2. Es cierto que los empepianálisis, al menos a mí, me venden juegos que en mi vida consideraría mirar siquiera,…en el caso de Gris no hizo falta mucho esfuerzo, si el juego es una mínima parte de lo hermoso y sensitivo de tu post acaba de entrar directamente en mi lista.
    ¡Síndrome de Stendhal videojueguil garantizado!
    GRACIAS POR TUS PALABRAS. ERES MUY GRANDE, PEPINO.

  3. Gracias.
    Así, de golpe y sin anestesia. Gracias de verdad.
    Primero por el post en sí, pues este «Gris» se trata de un juego del que he oído hablar muchas veces pero solo disponía de esto antes de leerte, habladurías y comentarios. Desde luego que el apartado gráfico es llamativo y lleno de color pero, ¿qué o quien es Gris? ¿de que trata? ¿de que va? Por miedo a chafarme la sorpresa por si algún día me decido a jugarlo, no me atrevía a ahondar más allá de estos breves comentarios que se oyen por ahí. Y mientras tanto, me seguía preguntando que tiene este juego que despierta tanta admiración y misterio. De modo que tras leerte, ya tengo la curiosidad resuleta.
    Y en segundo lugar, gracias por tus palabras. De verdad que has logrado traspasar este portal dimensional en forma de pantalla con las emociones que ha despertado este juego en ti. No puedo más que alabar tu modo de expresarte y el modo en que lo has hecho con este post. Se nota que el juego te ha calado fuerte y que has escrito este post más con el corazón que con las manos, lo cual no es nada fácil y tiene mucho mérito.
    Tras lo dicho, solo me queda decir que este juego voy a terminar jugándolo si o si, y que es una verdadera lástima el que no existan más títulos como este que lleguen tan adentro de los jugadores y logren inspirar todas estas impresiones.
    ¡¡Excepcional trabajo el tuyo!!

    1. Pero qué bien escribes y cómo te expresas, tío. Siempre es un placer leer tus comentarios.

      He tratado por todos los medios no hacer spoilers para que la gente que me lea se anime a probarlo, y lo bueno es que aunque los hiciese estoy seguro que otra persona sacaría otra lectura distinta a la mía respecto a la historia del juego. Así que anímate y dale un tiento, que no es muy caro y es una maravilla. Gracias a ti por estar siempre ahí. ¡Un abrazo!

  4. Ha quedado bastante claro que has disfrutado de la experiencia. Yo no puedo decir lo mismo porque no la he vivido y lo cierto es que tampoco es algo que me apetezca a pesar de que con tus palabras invites a ello. No voy a entrar, por supuesto, a juzgar algo que no conozco pero sí que hay un detalle que me echa para atrás no ya con este juego, con todos los que comparten lo que voy a decir a continuación con él: la perspectiva.

    «Si es un juego 2D», dirás. Eso es evidente pero hay una práctica, que viene de lejos, que no me gusta nada en esta clase de juegos, y es darle tanto «protagonismo visual» a los escenarios en detrimento del personaje. En otras palabras, se ha empleado el avance técnico en hacer entornos enormes por los que se mueve un «muñeco» a menudo tan enano que, en ocasiones, cuesta distinguirlo. Quizá en el caso de «Gris» esté justificado por su forma de contar la historia pero puedo asegurar que hay muchos otros en los que no es así. Y pienso que se ha ido en la dirección equivocada. Es decir, en vez de hacer personajes más ricos en detalles que centrasen la atención del jugador, se ha optado por hacer esto con los fondos y, repito, puede que no sea el caso del juego que has analizado pero yo no juego con los paisajes, no los manejo. Manejo al personaje, y quiero que sea este el que destaque, no al revés. Es por esto que este juego, a pesar de todo lo bueno que de él se ha dicho (que no es poco), sigue sin atraerme. Quizá jugándolo lo viera de otra manera pero ahora mismo no estoy como dije por esa labor.

    Pero no dejaré que mi visión negativa empañe tu excelente análisis. Como siempre, hiciste un gran trabajo que, en el momento en el que termine de escribir este comentario, sin duda compartiré para que otros puedan disfrutarlo. Saludos.

    1. La verdad es que me has dejado flipando, porque nunca se me ocurrió verlo de esta forma. Por esto me encanta que me dejéis vuestros comentarios, porque así me ayudáis a tener otra visión acerca de aquellas cosas de las que escribo.

      Es cierto que en ocasiones la cámara se acerca o aleja de Gris según el momento, y hay muchas veces que la cámara da todo el protagonismo al paisaje. Pero a mí no me ha molestado en absoluto, la verdad. Al revés, me ha hecho detenerme y exclamar «OOOOH».

      Aunque el juego no te atraiga, agradezco enormemente que me leas, que compartas y que comentes. ¡Un abrazo!

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