¿ES TAN MALO EL LEAGUE OF LEGENDS COMO LO PINTAN?

-¿NOS DEJAMOS LLEVAR DEMASIADO POR NUESTROS PREJUICIOS?-

«Pepino, esto ya es lo que te faltaba, que vengas ahora a defender el LoL, cuando todo el mundo sabe que el LoL es basura y tú también. Me desuscribo del blog y te hago unfollow en la vida real. Te odio, cabrón, muérete». Me juego lo que quieras a que has pensado algo parecido a esto al leer el título de esta entrada, y oye, esta vez casi que me alegro, porque me estarás dando la razón. Me explico.

Seguro que en algún momento de tu vida has dicho algo como «bah, el (inserte juego aquí) es una mierda, a eso sólo juegan los niños rata/los posers/los casuals, etc.» Y seguro que has dicho eso sin haber probado ese juego nunca. No mientas y digas que no, porque incluso yo mismo lo he hecho varias veces sin darme cuenta, por ejemplo con Candy Crush, con el Fortnite o con el propio League of Legends.

En el caso del Fortnite, la verdad es que nunca lo he probado, pero tampoco es que tenga ganas de hacerlo porque no me llama la atención, sinceramente. Conozco mucha gente que lo juega asiduamente y lo disfruta, y es uno de los juegos más populares de los últimos tiempos, así que digo yo que algo bueno tendrá, al menos servirá para echarse unas partidas de relax con los amigos y echarse unas risas.

Al final he caído y según escribía el párrafo de arriba me he instalado el Fortnite y he jugado unas partidas de prueba. Que no se diga que no me comprometo con mi blog, eh.

El problema es que para llegar a este pensamiento he pasado por todo un proceso. Al principio no era tan tolerante y respetuoso con los gustos de los demás. Veía algo relacionado con el Fortnite y pensaba «pero qué cojones es esta mierda, vaya puta mierda de juego para niñatos» y derivados. Y con el tiempo… me di cuenta de que era un hater, y que me estaba dejando llevar por mis prejuicios hacia ese juego en concreto.

Para documentarme para escribir esta entrada, he jugado un par de partidas rápidas. En la primera he muerto apenas he dado dos pasos, y en la siguiente he quedado en segundo lugar y la última la he ganado (me da a mí que he jugado contra bots o contra niños de 5 años). No me enteraba de la misa la mitad pero bueno, he tenido un rato entretenido, pero sin más. Supongo que será más divertido si conoces mejor el juego, o si le das caña con amigos, pero bueno, ahora al menos tengo algo más de capacidad para hablar de Fortnite. ¡Así se escriben los finales felices!

Con el League of Legends me pasó algo así, pero mucho más bestia. Allá por Marzo de 2016, cuando por trabajo vine a vivir a Palma de Mallorca, estuve compartiendo piso con unos cuantos compis de curro y colegas. Dos de ellos jugaban al LoL y estaban enviciadísimos, se pasaban las tardes jugando, riendo y montando jaleo. Parecía que se lo pasaban bien, y me animaban a que jugase con ellos e hiciésemos equipo, pero yo me negaba una y una y otra vez. «Que yo no juego a eso joder, que ese juego es una puta mierda pinchada en un palo» les decía yo. Pero espera, ¿por qué les decía eso? Exacto, por los prejuicios. Nunca había ni siquiera visto el juego, ni sabía de qué iba, sólo sabía lo que había leído en foros, memes y páginas web sobre el juego, que todos afirmaban que era un puto cáncer que debía ser erradicado, y yo lo repetía como un papagayo sin saber muy bien por qué. Sí, era bastante gilipollas por aquel entonces (ahora lo sigo siendo pero menos).

Al principio no entendía nada del juego y es normal, porque tiene una curva de dificultad que hace falta una ingeniería sólo para comprender los conceptos básicos del juego, y luego ya si eso te diviertes. Es comprensible que esto eche mucho para atrás a nuevos jugadores.

Al final, casi a punta de pistola, me forzaron a instalarlo en mi PC y probar una partida con ellos mientras me iban explicando todo un poco por encima pero la verdad es que no me enteraba de nada. Te puedes imaginar el desastroso resultado. Renegué aún más del juego y me cagué en todo varias veces. Pero ellos insistieron. Que era un juegazo, que era superdivertido, etc. 

Ellos no se rindieron. Pasaron largo tiempo explicándome con más detalle el funcionamiento del juego, las distintas posiciones y roles, estrategias, objetos, campeones, builds… y bueno, seguí jugando con ellos y perdiendo miserablemente, pero ya iba entendiendo por qué perdía, qué hacía mal… y sobre todo, estaba empezando a divertirme con ellos. 

Comencé a ver el LoL con otros ojos, y empecé a interesarme por él y a tratar de mejorar por mi cuenta, mirando guías, probando nuevos campeones y otros roles… poco a poco empecé a obsesionarme y a jugarlo a tope, pero ahora ya no me «obligaban», incluso muchas veces jugaba solo, por simple diversión y ánimo de aprender y mejorar. Y así hasta hoy, que sigo dándole de vez en cuando (aunque menos que años atrás, que me lo tomaba más en serio).

La cosa es que tanto con el Fortnite como con el LoL (sobre todo este último) conseguí vencer mis prejuicios y al menos probar estos juegos, y así poder tener una opinión propia sobre ellos, en lugar de dejar que las opiniones de los demás me influyesen. Luego el título en cuestión te puede gustar o no, pero eso ya, ahora sí, es cosa tuya y de nadie más.

¿Y cómo consiguió gustarme tanto el League of Legends, te preguntarás? Pues lo cierto es que a pesar de la dificultad del juego, de su adictividad endiablada y de lo tóxico de su comunidad, que son los principales problemas del LoL, hay que reconocer que es un auténtico juegazo, al menos en lo que a términos puramente jugables se refiere, y contar esto es el principal motivo de este post. Una vez que aprendes a manejarlo, y te salen las jugadas como tú quieres y empiezas a ganar partidas… es una auténtica delicia, en serio. Una buena partida de LoL tiene casi tantas variantes y casi tantas estrategias como una estudiada partida de ajedrez. El subidón que te da ganar una partida que creías perdida, o ganar una teamfight, o conseguir derrotar a un enemigo en un uno contra uno… no tiene precio. Quizá por eso es tan adictivo.

Cuando consigues  jugar en perfecta sincronía con tu equipo y las jugadas que planeáis salen como queréis, el juego es una maravilla. Habrá momentos realmente épicos en cada partida.

Tan solo piensa que League of Legends fue creado en 2009 (nació como un mod de DotA, que a su vez era un mod de Warcraft 3) y hoy, en 2021, no solo sigue activo y creciendo cada vez más, si no que encima sigue siendo el rey indiscutible de los e-sports. El mundial de LoL mueve a no pocos millones de personas, en el 2018 fueron nada más y nada menos que 99,6 millones de personas las que vieron las finales en directo. Esas cifras se acercan a las que maneja la Super Bowl, para que te hagas una idea. ¿Qué tiene este juego que gusta tanto a la gente?

Pues veamos las cifras: Una vez que ya sabes más o menos jugar, tienes a tu disposición más de 150 campeones elegibles diferentes y cada uno con cinco habilidades únicas: una pasiva, tres principales y una definitiva, que suele ser la más poderosa. A todo esto, añádele que cada cierto tiempo añaden nuevos campeones al plantel. Entre esos más de 150 personajes, hay de todo tipo: curanderos, asesinos, tanques, tiradores, luchadores, magos… y todos con un diseño bien definido y diferenciado de los demás, y especializado en una o dos tareas. Además cuentan con un extensísimo lore que sigue creciendo día tras día. Es imposible que no haya al menos UN campeón que no te enamore, ya sea por su diseño, historia o kit de habilidades y estilo de juego y que quieras jugar una y otra vez y ver dónde está tu límite, cómo de bueno puedes ser con él. De hecho, con tantísima variedad, lo normal es que haya MUCHOS que te encanten.

De izquierda a derecha, y de arriba abajo, mis campeones favoritos y que mejor sé usar: Mordekaiser, Yorick, Urgot y Maokai. Sí, me gustan los luchadores y los tanques. También me gustan los personajes oscuros y tétricos, y éstos son tan «dark» que cagan murciélagos.

Y encima, cada campeón tiene varias formas de ser jugado según el conjunto de runas que le pongas o los objetos que le compres en la tienda. Así, por ejemplo, puedes jugar un luchador con runas y objetos de mago, y con tus habilidades de daño irás oneshoteando a la peña pero serás «blandito» o puedes optar por una build de tanque y así serás un puto muro de ladrillos aunque harás menos daño. Tú te configuras al campeón como quieras y lo haces tuyo, tú eliges cuál es el estilo que mejor se adapta a ti. Aunque a ver, que también hay un límite, no vayas tampoco a tomarte esto al pie de la letra, hay algunas combinaciones que no funcionan o no sirven, así que infórmate bien antes de trolear por ahí, que luego me echan a mí la culpa, y ya me odia demasiada gente.

Ya con tu campeón favorito y sabiendo lo que tienes que hacer, te pones a jugar más en serio, con ganas de aprender y mejorar, y te das cuenta de que el sistema de juego es sólido como una roca. Siempre se juega en el mismo mapa (menos cuando juegas a otros modos de juego adicionales) y las reglas siempre son las mismas. Matar minions, ganar oro y subir niveles, para comprarte objetos y ser más fuerte, para después ir destruyendo las torretas e inhibidores enemigos junto a tu equipo hasta llegar al nexo del equipo rival y destruirlo, y así ganar la partida. No te engañes, la mayoría de las veces vas a perder sin remedio, sobre todo cuando eres nuevo, pero siempre habrá ese «algo» que te animará a seguir…

Hay varios modos de juego extra que cambian un poco las normas, como ARAM, en el que los campeones se eligen al azar y solo hay una calle. La idea aquí es reventarse a lo loco, y además de ser muy divertido, va genial para probar nuevos campeones.

Y es que League of Legends se caracteriza por su altísima adictividad, y aunque aquí estoy defendiendo este juego, sí tengo que decir que esto es completamente cierto. Yo no he llegado a tener con él los niveles de adicción que tuve con World of Warcraft por ejemplo, pero sí es cierto que hay que tener cuidado, pues este juego es altamente adictivo y no te das cuenta hasta que es muy tarde. Yo no quería jugar y llevo ya casi 5 años dándole, con eso te lo digo todo. Incluso a veces me ha pasado perder una ranked o una promo e irme a la cama de mal humor, o pegar golpes a la mesa y gritar improperios a los guiris que trolean mis partidas. Esto ya no lo hago a día de hoy, me tomo el juego con mucha más tranquilidad, pero aun así… MUCHO CUIDADO CON ESTO. ¡Niños, no lo hagáis en vuestras casas!

Por todo esto, este juego es recomendable solo para aquellas personas que no se dejan llevar por las adiciones y que saben jugar tranquilos. Si eres muy dado a engancharte demasiado a los vicios… no juegues a League of Legends. En caso contrario, sigue leyendo.

League of Legends es tan táctico que muchas partidas se deciden desde la propia pantalla de selección de personajes. Siempre hay que buscar tener un equipo equilibrado y con personajes que tengan sinergias entre sí.

Superada la barrera de la adictividad de este juego, te enfrentas a su otro gran problema: la toxicidad. Cuando yo no conocía el LoL, la mayoría de los comentarios negativos y memes que veía por Internet hablaban y hacían broma con este aspecto, y tengo que decir que es verdad. La comunidad es altamente tóxica, y más de una vez querrás ir a casa del gilipollas que te está jodiendo la partida y pegarle un puñetazo en la boca. A mí incluso han llegado a desearme que toda mi familia muera en un accidente de tráfico, literal. POR UN JUEGO. Es de locos.

«Pero tío, entonces me estás recomendando un juego que es altamente adictivo y además tóxico como él solo, ¿eres subnormal?» Pues un poco sí, pero tampoco estamos hablando de eso ahora. Creo que tampoco me estás entendiendo, o yo no me estoy explicando bien. Lo que yo quiero decir es que efectivamente League of Legends es un juego peligrosamente adictivo y que rezuma toxicidad por sus poros, es verdad. El problema es que mucha gente no le concede ni una oportunidad por esto mismo, y hacen bien. Pero si alguien traspasa esa línea y consigue no dejarse llevar por la toxicidad ni por el poderoso enganche que provoca este juego, descubrirá un señor juegazo que merece la pena ser tenido en cuenta. Y lo digo con conocimiento de causa, pues yo, que siempre he renegado de este tipo de videojuegos online competitivos, traspasé la línea, me dejé llevar por la adicción que provoca el LoL y he tenido varios episodios de toxicidad, pero tras varios años he aprendido a tomarme el LoL de otra forma y he descubierto que es un juego muy pero que muy bueno… siempre que sepas cómo afrontarlo.

Las críticas a League of Legends son bien merecidas, pero este juego de Riot Games también tiene muchas características que lo hacen merecedor de ser tenido en cuenta. Pruébalo con amigos y lo verás tú mismo.

Por otra parte, el juego tiene muchas cosas buenas: es totalmente gratis, y aunque hay miles de compras dentro del juego, todos los artículos que puedes comprar son cosméticos (skins mayormente), por lo que no existe el «pay to win». Incluso si quieres hacerte con esas skins tan chulas puedes conseguirlas gratuitamente con el sistema de artesanía hextech. Yo mismo, aunque reconozco que en mi época de enganche máximo me dejé unos 20€ en skins, tengo CIENTOS de ellas que me han salido totalmente gratis.

Otra ventaja a tener en cuenta es que el juego corre en una tostadora, por lo que aquellas personas que tienen una patata de PC pueden tener en League of Legends la opción perfecta si lo que buscan es tener horas y horas de juego sin tener que preocuparse de actualizar el PC, de cambiar la gráfica o de meterle más memoria RAM. Es algo que siempre es de agradecer.

¿Que no tienes ni siquiera un portátil roñoso para jugar? Pues puedes jugar a League of Legends: Wild Rift, la versión móvil del LoL, que oye, está muy bien. También hay versión móvil para Teamfight Tactics y Legends of Runeterra, los otros juegos dentro del universo de League of Legends.

Teamfight Tactics está bastante bien para echar partidillas sueltas de vez en cuando y también viene incluído en el cliente del LoL,así que en realidad tienes dos juegos en uno. ¡Diversión doble!

También hay que elogiar la labor de Riot Games, desarrolladora del juego, a la hora de mantener su producto actualizado. Más o menos cada dos semanas meten contenido nuevo, parchean errores, crean eventos y cadenas de misiones, a veces incluso meten nuevos campeones, actualizan aquellos que quedaron anticuados o meten modos de juego temporales… ¡siempre hay algo nuevo en League of Legends! Cierto es que mucha gente se queja del balanceo del juego, pero también hay que reconocer que una partida de LoL cuenta con TANTAS variantes que balancear todo y que quede perfecto es algo prácticamente imposible.

¿Y sabes lo mejor? Que sus principales defectos (la toxicidad, lo adictivo que es, y ya que estamos, la dificultad a la hora de aprender a jugar) son fácilmente subsanables. Lo de la dificultad inicial es algo que podrás arreglar jugando con amigos que te expliquen todo y te ayuden, así como leer guías o ver vídeos. Lo de la adictividad… eso está en ti, y en la capacidad que tengas de mantenerte estoico y no dejar que este juego te consuma. Es como el alcohol: que lo disfrutes, pero siempre con responsabilidad. Y en cuanto al problema del ambiente tóxico es tan sencillo como mutear a todos los demás jugadores de la partida al comienzo de la misma si ves que van con ganas de insultar y crear mal ambiente, y también puedes reportarlos al final de la partida si no se han portado como deberían, pero de todas maneras estas dos medidas son, me temo, insuficientes. Lo que mejor funciona es tan sencillo como jugar con amigos, o gente que conozcas bien, utilizando el chat de voz. Esto tampoco solucionaría nada si al menos uno de tu equipo va en plan tryhard o se pasa de competitivo y se viene muy arriba… jugad juntos simplemente por mera diversión y veréis que el juego pasará a gustarte un 100% más, porque ÉSA es la forma correcta de disfrutar de este videojuego de Riot Games. Si no has jugado así al LoL, es que no has jugado realmente al LoL.

¿No tienes amigos que quieran jugar contigo a esto? ¡No hay problema! Por la red puedes encontrar muchas comunidades que buscan jugadores que quieran simplemente pasar un buen rato jugando por las risas, precisamente para combatir la toxicidad y el mal ambiente que suele haber en este juego. Yo mismo administro un grupo de Discord en el que prima el buen rollo y el pasarlo bien, y se castigan las malas actitudes propias de la comunidad del LoL. Y ojo, que no es poca cosa, ha sido gracias a esta comunidad que he continuado jugando tantos años sin problemas.

Para disfrutar de League of Legends en su plenitud, no solo necesitas instalar el juego: también necesitas amigos y ganas de reírte y pasarlo bien. De esta manera el juego mejora en un 200%.

Sinceramente, echo la vista hacia atrás y me doy cuenta de que he disfrutado mucho, muchísimo de League of Legends cuando nunca antes pensé que me gustaría, ni que era mi tipo de juego. Pero tengo que reconocer que me ha sorprendido gratamente y es una auténtica bomba jugable y su éxito es bien merecido, aunque sé que diciendo esto me voy a ganar muchos enemigos…

He puesto el League of Legends como ejemplo en este texto porque es un caso que conozco bien, pero esto se puede extrapolar a cualquier juego. Abre tu mente, libérate de las cadenas de los prejuicios y trata de disfrutar de cualquier consola o videojuego sin importar lo que te hayan dicho o lo que hayas leído en Internet. Prueba las cosas por ti mismo y fórmate tu propia opinión. Podrías llegar a sorprenderte, divirtiéndote un montón con juegos que nunca pensarías que te llamarían siquiera la atención.

Al fin y al cabo, esto de los videojuegos trata de pasar un rato divertido jugando, ¿no?

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12 respuestas

  1. A la hora de cocinar siempre decimos que para que una cosa guste primero hay que probarla. En los videojuegos (y en muchas cosas de la vida) este caso también se usa pues nunca deberíamos rechazar algo o hablar mal de ello sin primero probarlo.
    En nuestro caso sí que lo hicimos con el Lol, probándolo cuando surgió el boom por este juego y gracias a recomendaciones amigas,pero como el tema del juego online nos llama poco no seguimos con él.
    Deberíamos perder esa negativa que nos impide probar cosas nuevas y si no nos gusta dejar que al menos lo que disfrutan de ellas lo hagan.
    Lo dicho, eres un crack tanto a nivel audiovisual como poniéndote a redactar!!!
    Muy buen post.
    Un abrazote, Pepino!!!

  2. Gran entrada!!!
    Yo no soy de jugar mucho a juegos online, pero la verdad es que he probado el LOL, el Fortnite, el PUGB, el Apex, el Pokémon Unite, el Rocket Leage y otros juegos que su principal característica es el juego online. Lo cierto es que me parecen grandes juegos, y sobre todo cuando juegas con conocidos es más divertido, el problema que le encuentro a estos juegos es que la curva de aprendizaje es muy alta y cuando eres un «manco» como es mi caso, en algunos juegos estás más tiempo en salas de espera que jugando, y al final no te diviertes. Creo que ya estoy muy mayor para este tipo de juegos y al final, sobretodo cuando tienes poco tiempo para que para jugar, buscas otro tipo de videojuegos.

    1. Ufff, no me hables del Rocket League que a ése sí que le tengo un enganche serio… me parece un juegazo divertidísimo, aunque tengo que reconocer que cuando las jugadas no salen bien y pierdo partidos ese juego saca lo peor de mí.

      Por esto que tú dices creo que muchas veces es mejor no tomárselo en plan serio y ultra competitivo y queriendo ser el mejor, porque la frustración está asegurada. Mejor jugar de tranquis con los colegas por las risas y ya está…

      ¡Gracias por pasarte a comentar, un abrazote!

  3. A mí me sucede lo mismo que al compañero eJoagoz: no me gustan los juegos online. Al menos, no los exclusivamente online, y la razón no es otra que la de saber que son perecederos, es decir, que el día que la empresa baje la persiana se perderá todo. Por eso, y aunque he tenido mis momentos con algún que otro título en el pasado, son algo a lo que no me acerco independientemente de su calidad, la cual no entro a juzgar porque como es obvio no los conozco.

    Pero en cuanto a los prejuicios, no solo te doy la razón sino que yo mismo lo he vivido en mis carnes y tengo varios ejemplos de ello (de uno voy a hablar hoy mismo en el blog). Juegos maltratados por todo el mundo, hubiera o no motivos para hacerlo. Y es que una cosa es, como bien dices, forjarte una opinión en base a lo probado y otra muy distinta repetir el «mantra» que lanzan medios y demás gente «experta» a la que debes hacer caso si quieres hacer bien las cosas. Claro que, como puedes imaginar, me río yo de esto último. Tengo por suerte mi propio criterio y mejor nos iría si el resto hiciera lo mismo…

    Como siempre, un gran artículo. Saludos.

    1. Lo de tener tu propio criterio y pensar por ti mismo no se lo oirás decir nunca a ningún político, o en caso contrario, lo dirá pero disfrazando un claro «piensa lo que yo te diga». Por eso creo que tener espíritu crítico es importante no solo en el ámbito de los videojuegos o cosas así, si no en todos los aspectos de la vida en general. Me encanta que me pilléis lo que quiero decir, aunque a veces no termine de explicarme del todo bien.

      Lo de los juegos online «muriendo» porque la empresa cierra es algo que prefiero no pensar porque me deprimo xDD

      ¡Gracias por pasarte por aquí, crack!

  4. No puedo más que aplaudir el core de este post, que es extrapolable a cualquier aspecto de nuestro día a día: abandonar los prejuicios ya que solo sirven para generar malestar o sensaciones negativas, y dar a las cosas la importancia que tienen: si hablamos de un juego, pues juguemos conforme a sus reglas, entretengámonos y divirtámonos,…¡Si es que no hay más!
    Se nota cómo a medida que va creciendo este blog va ganando en calidad e interés, ¡Bravo, Pepino, sigue así!

  5. Tocando el tema del LoL (ya llegaré a esto también), creo que has tocado un punto de lo más interesante y por el que todos hemos pasado en algún momento en nuestra travesía por este gran mundillo de los videojuegos. Me estoy refiriendo al dejarse llevar por ciertos prejuicios de juegos que ni siquiera hemos probado, y que bien podrían ser una experiencia de lo más gratificante para cada uno si dejamos estas ideas preconcebidas (que en general no suelen llevar a nada bueno), y nos decidimos a probarlo.
    Cuando vivía en Sant Joan Despí, me pasó exactamente eso con los hijos de quien era mi pareja en aquel momento: descubrieron el mundo de Minecraft. Y al igual que ocurre actualmente con Fortnite y demás, fue un juego vapuleado hasta la saciedad mediante argumentos que sigo escuchando hoy en día en otros títulos, y pese a que no paraba de crecer a pasos agigantados tanto en contenido como en comunidad. En fin, supongo que ya imaginarás como terminó esta historia. Un día lo probé «para darle el gusto a los niños» (si, si, «los niños», lo que pasa es que tenía una curiosidad que me estaba volviendo mico y me serví de excusas *^_^*), y me terminó pareciendo un título de lo más interesante.
    Supongo que ahora soy más tolerante que entonces y no me dejo llevar tanto por los tópicos, pero esto es algo que me parece que todos hemos hecho en algún momento. Por esta razón, me gusta tanto tu conclusión final y la aplaudo, porque en este artículo has mostrado las luces y sombras de este gran juego que es el League of Legends (del cual también tuve una época que lo jugaba bastante), como medio de mostrar una realidad sobre esta afición que tanto nos gusta, y sobre la que es interesante reflexionar.
    Como tan bien has dicho, se trata de pasar un rato divertido jugando, y los prejuicios no ayudan mucho a eso que digamos.
    Grandioso artículo.
    Respect y un abrazo bien grande.

    1. ¡Otro abrazo para ti, figura! Lo cierto es que me pasó prácticamente lo mismo que a ti con el Minecraft, echaba pestes de él hasta que lo probé y le cogí el puntillo. Tampoco es que fuese un juego que me matase de diversión, pero oye, tenía su punto, y a veces me da un poco el venazo de ponerme a construir alguna cosa. Con Javo tuve una época en la que ambos nos hicimos un castillo con pasadizos secretos y toda la pesca, muy guay.

      Si me hubiera dejado llevar por mis ideas preconcebidas… no hubiera disfrutado esos momentos.

      ¡Gracias por dejar tu comentario!

  6. Gran artículo de nuevo. En mi caso, no he jugado a LoL o Fortnite (este sí lo probé) no por la cantidad de mierda que les echa la gente, es porque no me van el juego online. Eso ya está en mi propia tontuna. De todas formas, como siempre digo, si tanta gente lo juega algo bueno tendrá (no aplicable al reggaeton) jajajaja…

    Saludos, Pepino.

    1. Un saludo pa ti hombre, faltaría más. Gracias por dejarte caer por aquí una vez más.

      Ésa es la cosa, que tú reconoces no haberlo probado porque no te llama la atención o no es un estilo de juego que te vaya mucho, y eso está bien, NO es obligatorio probar absolutamente todos los juegos del mercado, especialmente si hay algunos que no te motivan.

      Pero lo que yo señalo en el post es la gente que se niega a probar algo por las opiniones de los demás, y se deja influir por terceros. Pues coño, juega tú y fórmate tu propia opinión, así es como se llega al nirvana videojueguístico o algo de eso tengo entendido. ¡Un abrazote!

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